Crítica de 'Mi vida con Amanda' (2020)

Imagen Mi vida con Amanda


Además de su honestidad y delicadeza, la película destaca por las maravillosas interpretaciones de Lacoste y la pequeña Isaure Multrier.


La infancia de Amanda (Isaure Multrier), una niña de siete años, transcurre con absoluta normalidad en París. Cuando su madre fallece en un brutal atentado, el único que puede hacerse cargo de la pequeña es su tío David (Vincent Lacoste), un veinteañero solitario y soñador que vive el presente y que hasta ahora ha evitado tomar decisiones que le comprometan.

El cineasta francés Mikhaël Hers (Memory Lane, Ce sentiment de l'été) encara su sexto largometraje con los atentados de París como telón de fondo. Hers, que coescribe el libreto junto con Maud Ameline (Arab Blues, Simone et Théodore), retrata con honestidad y delicadeza como la falta de referentes en la adversidad hacen del entendimiento una auténtica odisea. Así, mediante un inteligente primer acto, el director introduce a los protagonistas y nos hace cómplices de la rutina y la calma de su complicada, aunque confortable vida. Es entonces cuando, en medio de nuestro ejercicio de ingenuidad, Hers corta la paz de raíz y nos muestra la cruda realidad. 

Imagen Mi vida con Amanda

David, interpretado por Vincent Lacoste (Mentes brillantes, Habitación 212), llega tarde al picnic y se encuentra el parque lleno de cadáveres, entre ellos el de su hermana. Este terrible incidente lo obliga a hacerse cargo de su sobrina Amanda, a la que da vida la pequeña Isaure Multrier. Precisamente él, de existencia caótica sin una figura parental que tomar como referencia para cuidar de la niña. Y ella, que de su acogedora costumbre se ve forzada a la inestabilidad y el desconcierto. A partir de aquí, Hers enfrenta continuamente a los dos personajes en un ejercicio de superación personal. Él, que necesita madurar para poder proteger a Amanda y esta, que debe abrazar y aceptar su nueva realidad pese a su corta edad.

Si bien lo que nos propone 'Mi vida con Amanda' no es algo que no se haya visto antes, lo hace con tal sinceridad y gusto que es inevitable sentirse atraído por ella. No obstante, y a pesar de un extraño y forzado desenlace a modo de metáfora en un partido de Wimbledon, la mayor virtud de la cinta reside en los dos personajes principales. Lacoste nos ofrece una dolorosa y honesta interpretación mientras que, la pequeña Multrier, consigue que se nos encoja el corazón con cada secuencia. Es una suerte que, dos años después de su estreno en Francia, podamos disfrutar de este film en nuestro país. Más vale tarde que nunca.

La película se estrena el 29 de mayo en www.salavirtualdecine.com, Movistar+, Filmin, Rakuten, Vodafone y Orange.

Puntuación: 7,5/10


Recuerda que puedes seguirnos en Facebook, Twitter o Instagram.

Publicar un comentario

0 Comentarios