Crítica de 'Adú' (2020)

Crítica Adú


Tres relatos basados en millones de historias se entremezclan para darnos un potente mensaje. Emotiva y dramática.


En la valla de Melilla, un grupo de guardias civiles se enfrentan a la muchedumbre que intenta saltarla. Miles de kilómetros al sur, en Camerún, un padre activista y su hija dependiente se encuentran para resolver sus problemas mientras dos niños huyen de su pueblo para encontrar una vida mejor.

Después de la polémica '1898. Los últimos de Filipinas' (2016), el cineasta madrileño Salvador Calvo, en su segundo acercamiento al largometraje, vuelve con una película que entremezcla tres relatos basados en millones de historias muy diferentes entre sí reflejados en el libreto de Alejandro Hernández (Los buenos demonios, Mientras dure la guerra). La cinta goza de una factura técnica impecable y acierta en algunas secuencias dramáticas épicas e impactantes, aunque a veces peque en reiterar y subrayar su mensaje. La fotografía de Sergi Vilanova (Diecisiete, Las leyes de la termodinámica) aprovecha cada detalle de los hermosos -y también de las pobres ciudades- paisajes de la África más cruda y todo está magníficamente acompañado por una estremecedora y bella banda sonora de Roque Baños (Miamor Perdido, Padre no hay más que uno).

Crítica Adú

El reparto aporta un interesante plus de realismo al film. Moustapha Oumarou interpreta a Adú -el personaje que da nombre a la cinta- de forma sobrecogedora y espectacular junto a su hermana Adika, interpretada por Zayiddiya Dissou, ambos absolutos debutantes. Luis Tosar (Ventajas de viajar en tren, Intemperie), uno de los actores españoles más activos de los últimos tiempos, pasea por la pantalla a gran nivel en un papel que no le supone ningún esfuerzo. El elenco protagonista lo completan Anna Castillo (Oro, Viaje al cuarto de una madre) como la hija drogadicta, el guardia civil Mateo en la piel de Álvaro Cervantes (Bajo el mismo techo, Legado en los huesos) y Adam Masour, que da vida a Masar, el protector de Adú.

La sensación que me ha dejado 'Adú' es la de una película incompleta que podía haber dado mucho más de sí. Algunas de las historias parecen necesitar algo más de desarrollo, pues sus tramas se resuelven de forma precipitada. Pero no voy a entrar en detalles sobre esto para evitar destripes innecesarios, ya que una cosa no quita la otra. El objetivo de la cinta es hacer llegar un mensaje de concienciación potente al mundo y eso es lo que consigue, pese a sus altibajos. No solo se trata de mostrar el sufrimiento y el rechazo de millones de personas que buscan una vida mejor después de tener la mala suerte de nacer en el lado equivocado del globo. También es un reflejo de lo poco que valoramos lo que tenemos y nuestra necesidad de ver la desgracia como una forma de flagelación en un intento por redimirnos, así como la demostración de que hay bondad y maldad en cualquier lugar y que el color de la piel es una mera excusa para justificar los imperdonables actos del que está mejor posicionado en la escala social.

Puntuación: 7,5/10


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