Crítica de 'La odisea de los giles' (2019)



Divertida propuesta llena de intriga y comicidad. Un homenaje gamberro a todos los afectados por 'el corralito', crisis que asoló Argentina a principios de siglo.



En un pueblo de Buenos Aires, a finales del año 2001, Fermín Perlassi (Ricardo Darín) y su mujer Lidia (Verónica Llinás) deciden reunir dinero con la esperanza de formar una cooperativa. Para ello, acuden a amigos y vecinos del lugar, logrando su objetivo. Unos días después de que Fermín decidiera depositar el monto en su banco, se entera de que han perdido todo debido a una estafa perpetrada por su banquero y un abogado, que conocían la crisis que iba a desencadenarse en el país. Fermín decide agrupar a sus socios y así armar un plan para recuperar lo que les pertenece.

Esta producción argentina ha sido escrita y dirigida por Sebastián Borensztein (Un cuento chino, Capitán Kóblic) y está basada en una novela de Eduardo Sacheri titulada 'La noche de la Usina'. El cineasta porteño mezcla unos profundos pasajes dramáticos con unas pinceladas de comedia negra y un magnífico aderezo de intriga e inteligencia. Si bien es cierto que al principio podríamos sentirnos un poco perdidos si no conocemos la historia de fondo, con el paso de los minutos el libreto se encarga de explicarnos todo y ponernos rápidamente en situación. También hay algunas bromas o expresiones que perderemos si no estamos acostumbrados al dialecto, pero eso no disminuye el humor ni la diversión.


El reparto, encabezado por la estrella Ricardo Darín (Todos lo saben, El amor menos pensado), es un lujo. Como en todo grupo de personas que se precie, asistimos a un elenco de personajes variopintos y que, aunque no siempre funciona, en esta ocasión consigue que empaticemos y nos veamos reflejados en todos y cada uno de ellos. Mención especial al anarquismo del personaje de Luis Brandoni (4x4, El cuento de las comadrejas) versus el peronismo del interpretado por Daniel Aráoz (Vergel, Una especie de familia) o los tronchantes momentos 'teléfono móvil' con el que nos identificamos al instante.

La propuesta de 'La odisea de los giles' es divertida y estimulante. Cuenta con claras influencias del cine estadounidense, como Soderbergh, que está presente de forma notable en un sensacional giro rústico a su versión de 'Ocean's Eleven'. Pero, lo fundamental del film, reside en su núcleo dramático y humano, donde se pone a prueba el concepto de justicia, el cual siempre ha sido marcado por una incuestionable doble moralidad, así como la superación personal de un pueblo que fue arrasado por la avaricia y la ambición de los que se creen por encima de él. Un homenaje gamberro a aquellos que lo perdieron todo en aquel fatídico diciembre del año 2001 y nunca se dejaron vencer.

Puntuación: 8/10


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