Crítica de 'Flesh and Blood' (2020) - Miniserie Filmin

Imagen Flesh and Blood


A pesar de ser previsible y tramposa en ocasiones, su cóctel de intriga y buenas interpretaciones la convierte en un divertido placer culpable.


A punto de cumplir 70 años, la viuda Vivien (Francesca Annis) sorprende a sus hijos confesándoles que se ha enamorado de Mark (Stephen Rea), un médico de cabecera jubilado. Los tres hermanos empezarán a sospechar que el matrimonio de sus padres no fue tan idílico como creían, sobre todo cuando empiecen a surgir secretos del pasado que desconocían. Recelosos de Mark, comenzarán a investigar quién es este señor que ha robado la atención de su madre. En paralelo, la vecina Mary (Imelda Staunton), que lleva 40 años junto a la familia, va a implicarse en los hechos más de cerca de lo normal en una relación de amistad

Sarah Wiliams, escritora de la deliciosa 'La joven Jane Austen' (Julian Jarrold, 2007), es la creadora de este nuevo drama familiar de misterio impregnado de toda la esencia del estilo británico. Una historia sobre una familia numerosa algo acomodada y llena de individuos con kilos de trapos sucios que ocultar. A modo -o moda- de flashbacks, Williams decide contar la trama a través de los interrogatorios que la pareja de policía encargada del caso realiza a cada uno de los miembros implicados. Así, se nos presenta poco a poco todo un entramado de mentiras, intereses, celos, secretos e ingentes cantidades de hipocresía.

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Además de tratar los temas universales propios de este tipo de propuestas británicas, la ficción nos muestra una serie de reflexiones sobre como los miembros más cercanos de la familia pueden ser nuestros mejores amigos, al igual que nuestros enemigos más poderosos. Incluso, pone en entredicho las prioridades de estos hijos que intentan acabar con el nuevo amor de su madre, mientras dicen actuar motivados por la preocupación hacia su bienestar. ¿O tan sólo es por el miedo a perder el patrimonio que les pertenece? 

El trío de hijos está formado por Helen (Claudie Blakley), que en su nuevo puesto de trabajo como directora de hospital despidió a diestro y siniestro sin remordimientos. Natalie (Lydia Leonard), una soñadora que quedó en nada y que tiene una relación con un hombre casado al que presiona para que deje atrás a su mujer y sus hijas. Y Jake (Rusell Tovey), un alcohólico y ludópata en rehabilitación que intenta recuperar a su esposa mientras hace de gigoló, a la vez que se pone celoso del actual compañero de esta. Estas tres joyas creen que tienen la capacidad de dar lecciones morales al flamante novio de su madre, cuyo objetivo parece ser el de casarse con ella cuánto antes para hacerse con su dinero.


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Como hemos visto, la serie hace especial hincapié en el peligro que supone -hoy en día y desde siempre- el dejar entrar a alguien en tu vida y excederte en la cantidad de confianza que depositas. Lo triste es que, este problema, también se da con las personas a las que llevas conociendo durante años. Prueba de ello es Mary, la típica vecina atenta y altruista interpretada por la enorme Imelda Staunton (Maléfica: Maestra del mal, Ciclos), que lo ha dado todo por esta familia aún sin compartir ningún parentesco. Debido a esto, cree que tiene el poder suficiente como para actuar más allá de lo que le concierne.

Desarrollada a través de cuatro episodios de cuarenta y cinco minutos, 'Flesh and Blood' es una miniserie muy previsible en ocasiones y demasiado tramposa en otras. Además, el final deja una gran cantidad de interrogantes abiertos y bien podría merecer nuestra admiración o nuestro odio. Pero escena tras escena, te das cuenta de que es una de esas ficciones que te atrapan con las virtudes de su cóctel de intriga y buenas interpretaciones, algo que la acaba transformando en un inevitable, divertido y malicioso placer culpable

'Flesh and Blood' se estrena el 21 de julio en Filmin.

Puntuación: 7/10


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