Crítica de 'El cuento de la criada' Temporada 4 Episodios 1-3 - Serie HBO

Imagen El cuento de la criada Temporada 4


Cada temporada su fórmula se resiente un poco más, pero continúa siendo una de las propuestas de más calidad de la televisión actual.


June (Elisabeth Moss) contraataca contra Gilead como la feroz líder de la rebelión, pero los riesgos que corre traen consigo nuevos desafíos inesperados y peligrosos. A causa de ello, su deseo de justicia y venganza amenaza con consumirla y destruir sus relaciones más queridas.

Dos años más tarde, por fin llega a nuestras pantallas la nueva temporada de una de las series que más ha dado de qué hablar durante los últimos tiempos. Una estremecedora distopía basada en la novela de Margaret Atwood en la cual, después de tres temporadas, ya no hay percepción de la justicia y la línea que separa el bien y el mal se encuentra completamente desdibujada. Al fin al cabo, todos intentan sobrevivir en la cruenta Gilead, aunque probablemente muchos no merezcan ni siquiera tener la oportunidad. Tras los eventos acontecidos en el final de la anterior entrega, nuestra protagonista June ha pasado de la heroicidad de Moisés al radicalismo de John Brown, ganando así una poderosa capacidad de influencia con la que arrastra a todos sus aliados

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Ahora mismo, podríamos considerar que June es tan altruista como egoísta, puede que hasta terriblemente estúpida. Sin embargo, muy pocas personas tienen la capacidad de sacrificarse por un bien mayor, incluso cuando esto supone más dolor para sus seres queridos, aliados y otras posibles víctimas de los daños colaterales provocados por sus decisiones. En los nuevos episodios, esta cuestión cobra aún más importancia y es un dilema al que June debe enfrentarse constantemente. Pero como dijo el comandante Waterford en su día: «Mejor nunca significa mejor para todos. Para algunos siempre es peor». A estas alturas, sin duda para ella el fin justifica los medios... y aquí ha llegado a su límite. Elizabeth Moss (El hombre invisible) no baja el ritmo y sigue abriendo bocas con su trabajo.

Por otra parte, sobre todo en la que implica al grupo de refugiados, lo que acontece fuera de Gilead sigue resultando mucho menos interesante. Los esfuerzos de Luke (O-T Fagbenle), Moira (Samira Wiley) y Emily (Alexis Bledel) por hacer justicia parecen menguar por momentos y estos empiezan a desprender cierto aroma a derrotismo. Al menos, en esta ocasión esta subtrama cuenta con la presencia de la Serena de Yvonne Strahovski (Desplazados) y el Fred de Joseph Fiennes (Inquebrantable), cuyos pocos duelos interpretativos que alcanzamos a ver continúan siendo una de las virtudes más destacadas de la serie. Por último, hay que recalcar la aparición de una sobrecogedora Mckenna Grace (El joven Sheldon), a la que sin duda le espera una carrera meteórica. 


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Su fórmula se resiente un poco más con cada temporada que pasa y, además, ha perdido parte de esa capacidad de hipnotizar con la que contaba en sus principios. Sin embargo, 'El cuento de la criada' continúa siendo una de las propuestas de más calidad que pueden encontrarse en la televisión actual. Es transgresora, tensa, desgarradora, visualmente está a un nivel superior y también hace gala de algunas de las mejores interpretaciones televisivas de la actualidad. Un relato cada vez más violento y estremecedor en el que no hay nada abandonado al azar, pues todo se encuentra minuciosamente calculado con el objetivo de impactar, remover y ser relevante incluso cuando ya conocemos todos los aspectos escalofriantes de la 'forma de vida gileadiana'.

Es verdad que es una serie que peca de dar muchos rodeos para finalmente regresar al mismo sitio, y en esta ocasión.... bueno, digamos que vuelve a ocurrir algo parecido hasta cierto punto. No obstante, al contrario de lo que ocurría en la irregular entrega anterior, estos primeros episodios sí que conforman un comienzo más prometedor y el destino de los personajes se torna más incierto que nunca. Ojalá que esto no sea un mero espejismo y que la ficción evite cometer el error de volver otra vez a lo de siempre. De resto, pocas cosas quedan por decir que no se hayan dicho ya y, después de solo tres capítulos, no se pueden sacar muchas conclusiones más sobre la temporada. Solo queda armarse de paciencia y prepararse para lo que Gilead nos tiene reservado esta vez.

Puntuación: 8/10

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