Crítica de 'La Liga de la Justicia de Zack Snyder' (2021) - Película HBO

Imagen La Liga de la Justicia de Zack Snyder


Por el bien del cine de superhéroes, Snyder debería tener la oportunidad de terminar lo que empezó.


Bruce Wayne (Ben Affleck) está decidido a asegurar que el último sacrificio de Superman (Henry Cavill) no ha sido en vano, por lo que une sus fuerzas con Diana Prince (Gal Gadot) para reclutar un equipo de metahumanos para proteger al mundo de una inminente amenaza de proporciones catastróficas. La tarea resulta más difícil de lo que Bruce imaginó, ya que cada uno de los reclutas debe enfrentarse a sus propios demonios del pasado para poder seguir adelante, y así agruparse y formar una liga de héroes sin precedentes. El problema es que, aunque unidos, Batman, Wonder Woman, Aquaman (Jason Momoa), Cyborg (Ray Fisher) y Flash (Ezra Miller) puede que lleguen demasiado tarde para salvar al planeta de Steppenwolf, DeSaad, Darkseid y sus terribles intenciones.

Por fin, después de una batalla que ha durado cuatro largos años, los fans de Zack SnyderDC Comics van a obtener su más que merecida recompensa. Tras lanzar en salas una versión de 'La Liga de la Justicia' mutilada sin piedad ni remordimientos, el mundo del cine empezó a tambalearse como nunca antes gracias a un movimiento global que pedía a gritos precisamente eso: justicia. Ya no solo por cosas como el infame bigote, los chistes sonrojantes o los recortes y cambios radicales en la trama. Es que la película de Joss Whedon es simplemente un desastre absoluto. Está llena de agujeros de guion, carece de sentido en muchos tramos y sobre todo, le falta alma. Sin embargo, en esta ocasión podremos ver la visión de Snyder tal y como fue concebida. Y vaya regalo.

Imagen La Liga de la Justicia de Zack Snyder

Si a alguien todavía le queda alguna duda, debo puntualizar e insistir en que esta película tiene muy poco que ver con la conocida como 'Josstice League'. Aquí no vemos a Batman, Wonder Woman, Superman y otros tres protagonistas desprovistos de trasfondo alguno dando mamporros en la pantalla. Al contrario, este es un filme de todos y cada uno de los personajes, un épico viaje en el que podemos disfrutar de todo el desarrollo eliminado y la profundidad inexistente en su versión para cines. Por no hablar de sus villanos, más amenazadores y mejor construidos. De igual manera, las pocas secuencias que pudieron verse en salas se sienten completamente distintas, siendo algunas de ellas bastante más extendidas, mientras que en otras el diálogo llega a cambiar casi por completo. Por si fuera poco, incluso la banda sonora de Junkie XL supone un cambio radical con respecto a la anterior.

Maravillosamente entretenidas, excesivas e inmensas, las cuatro horas que dura la película son puro Snyder. Infinidad de slow motions, zooms rápidos y toda la colección de tics que caracterizan a su estilo están presentes, solo que esta vez el conjunto alcanza la escala más épica de su filmografía. Visualmente es apabullante claro, pero en este apartado se podría discutir la calidad de sus efectos especiales durante pasajes muy concretos. No obstante, siendo conscientes de la pesadilla que ha supuesto la producción, se le puede conceder sin problemas cierto margen de error. Además, gracias a su duración, el director no solo se recrea en la historia a través de un ritmo más pausado y estudiado, sino que también da la opción a su acertado reparto de poder disfrutar y mostrar todos los matices de sus personajes.


Imagen La Liga de la Justicia de Zack Snyder

Personajes que, división de opiniones y arduos debates aparte, se benefician del gigantesco guion de Chris Terrio y de esa visión más adulta y cruda que el director imprime en la película. Por supuesto, pese a protagonizar algunas de las mejores escenas de la cinta, ese Flash torpe y falto de autoestima es cuanto menos discutible. Sin embargo, su retrato de iconos como Batman y Wonder Woman son dignos de elogio, así como el gran protagonismo de un Cyborg totalmente relevante y un Aquaman convertido en un auténtico rockstar. Además, ver a Superman del todo desatado en batalla resulta un impactante placer culpable. Juntos, forman un equipo que ya es una parte inolvidable de la historia del cine, solo que en esta ocasión consiguen alcanzar la redención y se transforman en la viva imagen de la justicia artística.

Sí, Snyder divide y volverá a dividir, pero está claro que le encanta nadar a contracorriente. Por esta razón es un cineasta necesario, sobre todo en este Hollywood sumido en un monopolio formuláico que impide la coexistencia de visiones opuestas dentro de un mismo género cinematográfico. Es por ello que el lanzamiento de 'La Liga de la Justicia de Zack Snyder' es un estruendoso golpe sobre la mesa, además de una contundente advertencia a todas esas mentes arcaicas que todavía gobiernan en los grandes estudios. No es un sueño. No es una broma. No es un simulacro. Regocijaos, porque la verdadera Liga de la Justicia ya está aquí. Y por el bien del cine de superhéroes, Snyder debería tener la oportunidad de terminar lo que empezó.

Puntuación: 8,5/10

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