Crítica de 'The Minister' (2021) Episodios 1-4 - Serie AMC

Imagen The Minister


Drama político sólido que cuenta con todo lo necesario para agradar incluso a los menos aficionados al género.


Recientemente, el populista Benedikt Ríkhardsson (Ólafur Darri Ólafsson) ha sido elegido presidente del Partido de la Independencia y forma una alianza con los socialdemócratas para las próximas elecciones. Popular, poderoso y fuera de control, Rikardsson es calificado de radical poco ortodoxo y se llama a sí mismo un ciudadano honesto de Islandia. Según él, no está interesado en el poder y quiere escuchar a la gente para cambiar y mejorar el país. ¿Quién mejor para ser la voz de la nación? Sin embargo, su pérdida de contacto con la realidad pondrá en peligro a su familia y a Islandia.

En este mes de marzo, AMC nos trae una ficción que explora los entresijos de la política islandesa a través de un primer ministro nada convencional. En ella, vemos florecer una serie de conflictos, chantajes y desavenencias dentro de un mismo partido, así como las repercusiones que estos eventos tienen sobre el país. Una encarnizada lucha de egos que deja en evidencia la falta de objetividad de muchos políticos a la hora de gobernar. ¿Se trata de luchar por el bienestar del pueblo o por conservar su posición e imagen? Aquí, se nos muestra que en ocasiones puede ser un poco de ambas y, en otras, evidentemente es mucho más de lo segundo. Lo único realmente claro es que la política no es lugar para héroes.

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Nuestro protagonista Benedikt es impulsivo, terco e imprevisible, pero también es lo que podría considerarse el político ideal, de buenas ideas y mejores intenciones. Además, tiene el poder de agradar a sus votantes dando el discurso perfecto en el momento indicado, aunque este suene como un extracto del borrador de un programa electoral utópico y de ensueño. No obstante, Benedikt no posee el mismo tipo de carisma ni la maldad ambiciosa de otros políticos ficticios como Frank Underwood (House of Cards) o Peter Laurence (Roadkill), en parte debido a ese estilo más sosegado que destaca en la serie. Sin embargo, Ólafur Darri Ólafsson (Atrapados) nos deja una interpretación llena de matices que poco tiene que envidiar a sus competidores.

Pero el asunto no trata solo de gobernar mediante prácticas 'radicalmente utópicas'. Como es de esperar, la serie también alterna el mundo de la política con los conflictos personales y familiares de sus protagonistas. No faltan a la cita unas buenas dosis de infidelidades, crisis de identidad y oscuros secretos del pasado que amenazan con salir a la luz. Como implicados, aparte de Benedikt, encontramos a su esposa y su mayor apoyo Steinnum (Anita Briem), redactora jefe e hija de uno de los miembros más importantes del partido. Por otra parte, su mejor amigo Grímur (Thor Kristjansson) empieza a sentir la llamada de la ambición y no puede saberse a ciencia cierta cuales serán sus próximos pasos. Por último, Hrefna (Þuríður Blær Jóhannsdóttir) es la que más destaca como la brillante asistenta de Benedikt.


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'The Minister' es un drama político sólido que tiene todo lo necesario para agradar incluso a los menos aficionados al género. Es cierto que no se da demasiada prisa en poner todas las cartas sobre la mesa, pero es precisamente este ritmo lo que permite plasmar un mejor retrato de este mundo lleno de tonalidades morales. Así, además de construir un grupo de personajes interesantes, la serie toca algunos temas delicados de la actualidad islandesa, como pueden ser el peso de la Iglesia Católica o ese constante tira y afloja entre tradición y modernización. Sin embargo, volviendo a su premisa principal, la ficción destaca por cuestionar constantemente el estado psicológico de los políticos con mayor poder. Una crítica algo ventajista, en especial si tenemos en cuenta que el protagonista tiene algo que ver con este tema.

Por otro lado, no puede negarse que cualquier excusa es perfecta para disfrutar de los bellos paisajes de Islandia, los cuales aquí se aprovechan al milímetro gracias a una cuidada fotografía. No obstante, AMC nos trae una propuesta que logra destacar por otros aspectos menos superficiales. Es dura, pues durante estos cuatro primeros episodios, la ficción nos deja bien clara la dificultad que entraña cambiar las cosas, sobre todo cuando entran en juego todos los matices de la democracia. Un camino que se encuentra lleno de más obstáculos y decepciones que de alegría y satisfacción. Al final, esto provoca una inevitable pregunta: ¿es posible otra democracia? Ni la serie ni nadie parece tener la respuesta, pero al menos nos permite soñar con ello... aunque sea por poco tiempo.

'The Minister' se estrena el 8 de marzo en AMC.

Puntuación: 7,5/10


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