Crítica de 'When the Streetlights Go On' (2020) - Serie Quibi



Inquietante serie de misterio adolescente con una gran ambientación, pero lastrada por su formato y un final abrupto e insatisfactorio.


Después de que el asesinato de Chrissy Monroe (Kristine Froseth) sacudiera una comunidad suburbana, Charlie (Chosen Jacobs), que se encontró con la escena del crimen, Becky (Sophie Thatcher), la hermana de la víctima y sus compañeros de la escuela secundaria, deben luchar para volver a recobrar la normalidad mientras alcanzan la mayoría de edad en medio de la investigación del homicidio.

Originalmente, el episodio piloto de la serie había sido ordenado por Hulu, plataforma de streaming perteneciente a Disney y cuyos contenidos están enfocados en su mayoría a un público más adulto. Por desgracia, decidieron rechazar la propuesta y ambos, capítulo e idea, estuvieron un tiempo guardados en el baúl después de mostrarse en el festival de Sundance de 2017. Por fortuna, en el verano de 2019, la por aquel entonces misteriosa Quibi se hizo con los derechos y ordenó la producción de la ficción completa, o como ellos lo llaman, 'Películas por capítulos'. Y es precisamente el formato lo que no favorece demasiado a una trama de este tipo, ya que apenas puede desarrollarse como debería en capítulos de 5-10 minutos de duración.


Creada por Chris Hutton y Eddie O'Keefe, la serie se desarrolla a principios de los noventa en un pequeño pueblo de Estados Unidos. Está narrada en todo momento por Chosen Jacobs (It, It: Capítulo 2) con una voz en off que eleva el misterio y la sensación de nostalgia que rodea a la historia. Por otro lado, Sophie Thatcher (Chicago Med) destaca con su interpretación de la hermana atormentada de la víctima mientras intenta encontrar la estabilidad social y emocional después del asesinato, algo que la cambia por completo. También, tenemos a Queen Latifah (Star, Plan de chicas) como la sheriff del lugar, un personaje que vaga por la trama sin pena, ni gloria, ni importancia.

'When the Streetlights Go On' es una inquietante serie de misterio adolescente que destaca por su gran ambientación y puesta en escena, al estilo de 'Twin Peaks', 'Riverdale' o 'Stranger Things', aunque sin ese elemento fantástico que caracteriza a las otras. Su aura de corte ochentero y noventero cuenta con grandes dosis de cultura pop -vemos por ejemplo referencias a 'Pulp Fiction' (Quentin Tarantino, 1994) e incluso a 'Cabeza Borradora' (David Lynch, 1977), ya que una de las chicas se disfraza de la 'dama en el radiador', algo que me ha dibujado una enorme sonrisa- y además, el vestuario y el arte son acordes a la época, aunque pueden encontrarse algunos anacronismos tecnológicos.


Lamentablemente, todo lo bueno se ve lastrado por su formato y por su corta duración de solo 80 minutos en total, algo que impide con creces desarrollar una historia y unos personajes que nos han dejado con ganas de saber más, además del rostro desencajado por un final muy abrupto e insatisfactorio que resuelve la trama en un último capítulo de apenas 10 minutos con un par de giros de guion. A pesar de ello, es un atípico 'whodunit' por el que merece la pena dejarse llevar al menos una vez y esperemos que, en un futuro, podamos disfrutar de una segunda temporada o un reinicio con más contenido.

Si quieres saber más sobre la plataforma Quibi, puedes leer nuestro artículo haciendo clic aquí, en el que encontrarás toda la información necesaria para empezar a disfrutar de todos los episodios de la serie, disponibles desde hoy.

Puntuación: 7/10



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