Crítica de 'Sicario: El día del soldado' (2018)


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Excelente secuela dirigida por Stefano Sollima que, aún con la ausencia de Emily Blunt, consigue estar al nivel de su predecesora.




La guerra por el narcotráfico en la zona fronteriza que divide Estados Unidos y México se intensifica ya que los cárteles se han metido en el fraudulento negocio del tráfico de personas, lo cual implica la colocación de terroristas islámicos en tierras norteamericanas sin necesidad de pasar un control fronterizo. Matt Graver (Josh Brolin) tiene una idea para detener la lucha: hacer que estas agrupaciones ilegales se enfrenten entre sí. Al fin de conseguir su objetivo, contará una vez más con la ayuda de Alejandro Gillick (Benicio del Toro).

'Sicario: El día del soldado' demuestra que no siempre las segundas partes son malas. Pese a tener un director diferente y a la ausencia de Emily Blunt (Al filo del mañana, La chica del tren), el filme sabe mantenerse por sí solo pudiendo ser visionado sin haber visto primero su antecesora. Josh Brolin (Only the brave, Jonah Hex) y Benicio del Toro (Un día perfecto, El hombre lobo) retoman sus papeles mostrando durante la historia una progresiva evolución de sus personajes, haciendo que el espectador pueda conocerlos mejor o incluso simplemente saber quiénes son.


Además de traer de vuelta a personajes ya conocidos, la película nos presenta a uno nuevo bastante importante: Isabel Reyes, interpretada por Isabel Merced (Familia al instante, Dora y la ciudad perdida), la hija de un poderoso capo mejicano que es raptada por los dos protagonistas para desatar una guerra entre carteles. Ella muestra un cambio muy grande, pasando de ser una niña protegida de todo que termina siendo víctima de un secuestro a combatiente de una lucha en la cual nunca pidió estar, llegando a entender incluso cómo es realmente su padre.

Taylor Sheridan (12 Valientes, Comanchería) vuelve a encargarse del guion, con unos diálogos que profundizan más en los personajes y una historia merecedora de ser recordada sobre una situación real que dará paso a una profunda reflexión tras acabar de verla. Hildur Guðnadóttir (Joker, María Magdalena) demuestra ser una digna sucesora del fallecido Jóhann Jóhannsson (Mandy, Prisioneros) con una música que mete de lleno al espectador en cada escena. El filme gustará a todos aquellos que disfrutaron su antecesora pero también a quienes les complace visualizar películas acerca del narcotráfico.

Puntuación: 8/10



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