Crítica de 'Satanás' (1934)



Sin ser una película sobresaliente, marcó una época en el género de terror y significó la primera colaboración entre Bela Lugosi y Boris Karloff.



Peter (David Manners) y Joan (Jacqueline Wells), una pareja de luna de miel, viaja en tren por las tierras de Budapest con destino Visegrád. Debido a un error de la ferroviaria, aceptan hospedar en su vagón privado al doctor Vitus Werdegast (Bela Lugosi). Una vez juntos, Vitus les dice que también se dirige al mismo lugar para ver a su viejo amigo Hjalmar (Boris Karloff) pero, por la expresión de su rostro, no parece tener muy buenas intenciones.

Conocida originalmente como 'The Black Cat', fundamental no confundirla con la película homónima de 1941, también de Universal, se basa solo en concepto en el relato 'El gato negro' de Edgar Allan Poe -que se utilizó como excusa para llamar la atención del público-, y está escrita por Peter Ruric (Casino del mar), autor de guiones baratos que pasó por Hollywood sin pena ni gloria, y dirigida por el cineasta austrohúngaro Edgar G. Ulmer (El increíble hombre transparente, Siete contra la muerte), desconocido en Estados Unidos por aquel entonces, pero famoso en Alemania gracias a la fantástica 'Los hombres del domingo' (1930). El director, esteta y sutil hasta la médula, aportó algunos de los últimos retazos del expresionismo alemán en el género de terror, con ayuda de la experiencia que adquirió estudiando y trabajando al lado de algunas leyendas de la época, como Murnau, Lang o von Stroheim.


El film significó la esperadísima primera colaboración entre las estrellas absolutas del cine de terror de la época: el hipnotizante Bela Lugosi (Drácula, La legión de los hombres sin alma) y el imponente Boris Karloff (La momia, Frankenstein). Ambos, que nunca llegaron a ser amigos fuera del set, pero tampoco enemigos, disfrutaron mucho trabajando juntos pese al miedo y a las inseguridades que sentían ante la posibilidad de que uno destacara más que el otro y, gracias a esto, nos ofrecen unas interpretaciones poco arriesgadas, pero firmes y elegantes. La pareja compuesta por David Manners (Sinfonías del corazón, Escándalos romanos) y Jacqueline Wells alias Julie Bishop (El templo de las hermosas, El contrabandista del aire) -y que se usó como modelo para los prometidos Brad y Janet en 'The Rocky Horror Picture Show' (Jim Sharman, 1975)-, funcionan como el complemento ideal de los dos titanes del horror.

Pero, ¿por qué es tan importante 'Satanás'? La película, aparte de ser la primera en reunir a Lugosi y Karloff, produciendo un auténtico bombazo en taquilla, es pionera en abordar el concepto del trastorno de estrés postraumático -expresión no inventada todavía- y como la guerra y sus vivencias son capaces de cambiar a un ser humano a peor, llevándolo hasta la locura absoluta. Además, es el primer film de terror que menciona al satanismo como una secta, mostrando abiertamente un rito realizado por uno de sus protagonistas, aunque lo hace de una forma casi cómica, con Karloff escupiendo frases en latín sin ninguna relación entre si -delirante cum granulo salis-. Temas como la venganza, la necrofilia y la traición se dan la mano en una cinta canónica y de la cual han bebido, a posteriori, muchos de los clásicos del terror contemporáneo.

Puntuación: 7/10


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