Crítica de 'Te quiero, imbécil' (2020)

Crítica Te quiero imbécil


Desenfadada y efectiva comedia romántica cuyo atractivo reside en el tratamiento de la superficialidad moderna y su pareja protagonista.


A Marcos (Quim Gutiérrez) le ha dejado su novia justo cuando iba a pedirle matrimonio, le han echado del trabajo y vuelve a vivir con sus padres. Su vida se ha convertido de repente en un desastre de los grandes. Con semejante panorama, Marcos está decidido a reinventarse y triunfar, pero no tiene ni idea de por dónde empezar.

La cineasta catalana Laura Mañá (La vida empieza hoy, Ni Dios ni patrón ni marido), es la encargada de dirigir el proyecto. Mañá, en cuya filmografía como directora encontramos una clara inclinación hacia la comedia, obtuvo gran reconocimiento con su primer trabajo 'Sexo por compasión' (2000), que ganó el premio a mejor película y el premio del público en la 3ª edición del Festival de Málaga. Además, su anterior acercamiento al cine, de título 'La vida empieza hoy' (2010), fue reconocido por la crítica de la 13ª edición del mismo festival, concediéndole el premio de la misma. En esta ocasión, Mañá realiza un efectivo intercambio de golpes entre unos personajes femeninos fuertes y una especie de 'Bridget Jones' a lo masculino, inseguro y casi patético.

Crítica Te quiero imbécil

El reparto de la cinta contribuye notablemente a su efectividad y su pareja protagonista exhibe una química entrañable y divertida. Quim Gutiérrez (Ventajas de viajar en tren, Litus), actor que se encuentra en una clara línea ascendente y que próximamente dará el gran salto a Hollywood con 'Jungle Cruise' (Jaume-Collet Serra, 2020), está en su salsa en ese papel de pringado redimido que tan bien se le da. Por otra parte, la actriz londinense de ascendencia española Natalia Tena (Tierra firme, Amar), de sobra conocida por sus intervenciones en la saga Harry Potter y la serie 'Juego de Tronos', pasea por la pantalla con una naturalidad y una frescura que ilumina cada escena.

'Te quiero, imbécil' es una película desenfadada, con un toque fresco y efectivo. Destaca su crítica a la superficialidad moderna, esa enfermiza corriente de aplicaciones de citas en la que se juzga al potencial pretendiente por su imagen y la obsesión por cumplir con los canones impuestos por la sociedad a la hora de determinar la madurez o el éxito de una persona. Por desgracia, la cinta nada durante dos buenos actos para finalmente morir en la orilla, pues no muestra ninguna pretensión en su desenlace y se dedica a repetir las pautas de toda comedia romántica al uso. A pesar de esto, Mañá consigue mantener el interés hasta el final gracias a su buen hacer, la frescura de sus protagonistas y un guion lúcido y divertido en algunos momentos.

Puntuación: 5,5/10


Publicar un comentario

0 Comentarios