Crítica de 'Historias de Filadelfia' (1940)

Crítica Historias de Filadelfia


Una de las mejores comedias de enredos de la historia. Chispeante, pícara, divertida y con un trío protagonista de ensueño.


Tracy Lord (Katharine Hepburn), una acaudalada mujer de Filadelfia, se prepara para su boda con el emergente empresario George Kittredge (John Howard). Para inmortalizar el momento, su ex-marido Dexter Haven (Cary Grant) contrata a los periodistas Macauley Connor (James Stewart) y Elizabeth Imbrie (Ruth Hussey) y los invita a acudir a la boda en nombre de un amigo de la familia.

Siempre he oído hablar -y muy bien- de esta película aunque, por razones desconocidas, nunca había procedido a su visionado. Las mismas razones desconocidas, llámese destino, casualidad o caprichosa causalidad han propiciado, justo en esta etapa de mi vida, encontrarme con ella cara a cara y para añadir más miga al asunto, en prodigiosa pantalla grande. George Cukor (My Fair Lady, Ha nacido una estrella), uno de los mejores directores que han existido y creador de muchas películas míticas que han sido objeto de varios refritos a lo largo de la historia, es el encargado de dirigir esta deliciosa comedia de enredos. La trama está basada en la obra de teatro original de Philip Barry y adaptada al cine de la mano de Donald Ogden Stewart (Tú y yo, Vivir para gozar).

Crítica Historias de Filadelfia

La obra de teatro estaba también protagonizada por Katharine Hepburn (El león en invierno, La reina de África), quien recibió sus derechos como regalo por parte de Howard Hughes y la ofreció a la Metro Goldwyn Mayer para adaptarla al cine a cambio de protagonizarla y elegir al director y el reparto. Hepburn hace un trabajo descomunal interpretando a una versión exagerada y redimida de sí misma, obteniendo una nominación al Oscar. Por otro lado, tenemos a James Stewart, uno de los mejores y más polivalentes actores de la historia -y una debilidad personal-, que borda su papel de escritor amargado reconvertido en periodista y logra ganar el único Oscar no honorífico de su carrera. Por si esto pareciera poco, la guinda del pastel la pone Cary Grant (Charada, Con la muerte en los talones), con una actuación soberbia llena de comicidad, sarcasmo y humanidad.

'Historias de Filadelfia' es una película redonda. Empezando por sus chispeantes y sarcásticos diálogos, pasando por su impecable dirección, curvando con la brillante puesta en escena y cerrando el círculo con unas magistrales interpretaciones tanto de sus protagonistas como de los secundarios de lujo que completaban el reparto. La sátira de la alta sociedad, el 'es tan rico que lo único que tiene es dinero' y el habitual 'puedo juzgar a los ricos por ser pobre' están muy presentes y son llevados al extremo de la comedia. Aunque, describiéndola así, parezca de lo más superficial, la realidad es que hay que ver la cinta para percibir el cambio que los personajes desean y que, de una manera u otra obtienen después de pasar por el filtro de la mentira y la decepción. Un film imprescindible que seguirá ocupando los puestos altos de la comedia durante mucho tiempo.

Puntuación: 8,5/10


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