Crítica de 'Jojo Rabbit' (2019)

Crítica Jojo Rabbit


Divertida, delirante y surrealista sátira sobre el nazismo. Taika Waititi ofrece una fábula infantil de un extraordinario equilibrio.


Jojo (Roman Griffin Davis) es un joven alemán criado por su madre soltera Rosie (Scarlett Johansson) y cuyo único aliado es su amigo imaginario Adolf Hitler (Taika Waititi). Su ingenuo patriotismo se pone a prueba cuando conoce a Elsa (Thomasin McKenzie), una joven que cambia su visión del mundo y lo obliga a enfrentarse a sus mayores temores.

El cineasta neozelandés Taika Waititi (Thor: Ragnarok, A la caza de los ñumanos) se inspira libremente en la novela 'El cielo enjaulado' de Christine Leunens -y con edición en España de la mano de Editorial Espasa- para escribir y dirigir la cinta. El cine de Waititi siempre se ha destacado por ser una mezcla de momentos delirantes y desenfadados con toques de humanidad y melodrama que no deja indiferente a nadie y que consigue dividir al espectador. Caso reciente es su Thor, considerada por algunos como una de las mejores películas de Marvel y por otros un absoluto desastre y una falta de respeto al personaje. A pesar de ello, su trabajo reboza imaginación y simpatía, y se ha ganado, por méritos propios, una oportunidad para ocupar un hueco en nuestras cinéfilas mentes.

Crítica Jojo Rabbit

El debutante Roman Griffin Davis, nuestro protagonista absoluto, pasea por la pantalla con inocencia y descaro, algo que le ha valido una nominación a mejor actor de comedia en la pasada edición de los Globos de Oro. El joven se apoya en un elenco secundario de lujo, en el que destaca la dos veces nominada al Oscar este año -Mejor Actriz de Reparto en el film que nos atañe-, Scarlett Johansson (Historia de un matrimonio, Vengadores: Endgame) y Sam Rockwell (Richard Jewell, El vicio del poder), actor cada vez más valorado -y ya era hora- en Hollywood. Thomasin McKenzie (No dejes rastro, The King) es una entrañable detonante para Jojo y Taika Waititi, que interpreta a Hitler en forma de amigo imaginario, es un añadido cómico aceptable aunque resulta paradójico como se desaprovecha un poco a sí mismo.

Bajo la perspectiva de un niño se aprecian diferentes matices de la vida y Waititi, que alberga un inquieto y soñador infante en su interior, ha logrado con 'Jojo Rabbit' plasmar la visión de un joven nacido y educado en el Tercer Reich. La percepción que nuestro protagonista tiene de lo que ocurre a su alrededor, con todas las fantasías y cursiladas imaginables, no es más que una divertida, delirante y surrealista sátira sobre el nazismo y su propia existencia. Si bien a muchos podría no gustarle ese tira y afloja entre ilusión, realidad, comedia y melodrama. En mi opinión -y con el mocoso que albergo dentro y se niega a desaparecer-, el cineasta consigue crear una fábula infantil de un extraordinario equilibrio y profundad psicológica. Por ello, el resultado final es el de un film recomendado para disfrutar y estudiar en familia.

Puntuación: 7,5/10


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