Crítica de 'Una gran mujer (Beanpole)' (2019)

Crítica Una Gran Mujer (Beanpole)


Fascinante a la vez que doloroso retrato de la posguerra en Rusia y sus consecuencias psicológicas, con una inquietante ambientación y una excelente fotografía.


Leningrado, 1945. La Segunda Guerra Mundial ha devastado la ciudad y destruido sus edificios, dejando una profunda huella en sus ciudadanos, tanto a nivel físico como psíquico. Dos mujeres jóvenes, Iya (Viktoria Miroshnichenko) y Masha (Vasilisa Perelygina), tratan de encontrar sentido a sus vidas para reunir fuerzas de cara al difícil futuro que se avecina.

Kantemir Balagov triunfó en todo el mundo con su primer largometraje 'Demasiado cerca' (2017), una película que planteaba un tema a priori sobreexplotado y que, aun así, sorprendió en cada una de sus formas. En 'Una gran mujer', el cineasta ruso propone algo similar en prejuicios, pero consigue maravillar, creando un film más maduro y rotundo. Su trato de la cámara es soberbio, con unos planos que exprimen al máximo la capacidad del reparto y un mecanismo narrativo que colma la pantalla de histeria y decepciones. La fotografía de Kseniya Sereda es magnífica y juntos logran una ambientación realista, opresiva y totalmente funcional.

Crítica Una Gran Mujer (Beanpole)

Cuando uno visualiza la película y no es seguidor ni conocedor del cine ruso, piensa de manera instantánea que sus dos protagonistas poseen una dilatada carrera -o al menos cierta experiencia- en el mundo de la interpretación. Este no es el caso. Viktoria Miroshnichenko y Vasilisa Perelygina son absolutas debutantes y ya en su primer intento han demostrado ser unas actrices a tener en cuenta. La naturalidad y la sangre fría con la que abrazan sus roles es lo mejor del film. Viktoria nos regala a una Iya llena de incógnitas y que se antoja misteriosa hasta el último segundo. Vasilisa, por su parte, es la imagen de la desesperación disfrazada de esperanza, alguien que sería capaz de hacer cualquier cosa para lograr su objetivo y que la obsesiona hasta la locura.

La trama planteada en 'Una gran mujer' es fascinante y demoledora. Trata un tema del cuál es difícil rescatar algún ejemplo anterior, pues el trauma posguerra de las mujeres que también lucharon no suele ser el eje central de tal tipo de historias. Siempre hablamos de los hombres que se sienten perdidos al regresar a casa. Pero ellas, que en aquella época no podían optar a otra cosa que no fuera morir por la causa, ser enfermera o casarse, el presente y el futuro se les antojaba tan abstracto que alcanzaban la más profunda de las desesperaciones. El film refleja estas consecuencias de una manera realista y sin filtros, evitando caer en la tentación de introducir un 'Deus ex machina' en forma de felicidad. Aunque adolezca en ciertos momentos de un ritmo trillado que no permite avanzar demasiado en pro de recrearse en la psique de los personajes, te atrapa desde el primer minuto hasta sentir cada grado de temperatura, cada pequeña alegría y cada decepción.

Puntuación: 8/10


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