Crítica de 'La hija de un ladrón' (2019)



Envolvente y desgarradora historia de una madre solitaria en la España más real y sincera que puede filmarse. 


Sara (Greta Fernández) es una mujer que ha estado sola toda su vida. Tiene 22 años, un bebé y un padre que ha pasado mucho años en prisión. Su sueño es poder formar una familia normal junto a su hermano pequeño y el padre de su hijo, pero cuando su padre decide volver a su vida, ella lo ve como un peligro para sus intereses y debe tomar la difícil decisión de alejarlo para siempre.

Belén Funes debuta en el largometraje y lo hace a cargo del libreto -junto al guionista Marçal Cebrian- y la dirección. La producción está basada a su vez en un corto anterior de creación propia llamado 'Sara a la fuga' (2015). Cámara en mano, la directora catalana nos introduce en la vida de estas personas no como meros espectadores, sino como completos partícipes, haciéndonos creer que estamos ahí, viviendo con los personajes y sintiéndonos parte de su familia. La influencia de cineastas como los hemanos Dardenne o Ken Loach (Sorry We Missed You) es palpable, tanto en su núcleo temático como un su lenguaje visual sencillo, pero dotado de un imprescindible realismo.


Los hombros de la actriz Greta Fernández (Elisa y Marcela, Asamblea) llevan el peso de la cinta casi por completo, y lo hace con una dulce a la vez que amarga naturalidad y absoluta templanza. Junto a su padre -tanto en el film como en la vida real-, interpretado por el gran Eduard Fernández (Mientras dure la guerra, Todos lo saben), forman un dúo que engulle cada píxel de la pantalla. El reparto en su conjunto consigue componer un entorno crudo y creíble, logrando envolver al espectador desde el primer minuto y llevarlo de la mano hasta el final.

'La hija de un ladrón' es una película necesaria para los tiempos que corren. Funes realiza un ejercicio excepcional retratando una de las miles y miles de historias que reflejan la situación actual de España, y lo hace con un realismo y una sinceridad abrumadoras. Es imposible no sentirse identificado con muchos de los momentos del film, pues todos los ciudadanos de clase baja y media hemos pasado por ellos alguna vez en nuestras vidas. El personaje de Greta nos da una lección de perseverancia y personalidad, mostrándonos que no está permitido dejarse hundir por las dificultades que atravesamos, y que todas deben afrontarse con dignidad, aunque te azoten como si fueras la roca a la que el agua erosiona sin piedad alguna.

Puntuación: 7/10


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